Historias de asonadas clericales, diezmos y la oscilante realción entre Estado y religión

22/04/2011 a las 12:03 am | Escrito en Noticias y Novedades | Deja un comentario

Los enfrentamientos de ideas liberales con dogmas conservadores tejen varios capítulos de la historia entrerriana, a partir de que las instituciones de la Colonia española dieron un lugar de preferencia a la Iglesia católica. Esa fue una de las razones por el clericalismo se opuso al proceso independentista de Mayo 1810. Desde entonces, los intentos por minar la vida estatal se han sucedido frecuentemente hasta hace unas décadas. En 1945, quince templos fueron intervenidos por vínculos con el nazismo, y durante la última dictadura, Paraná se convirtió en una meca de la Iglesia ultramontana y marruanista que un obispo llamado Estanislao Karlic logró desarticular.

La idea de Estado y los intereses de la Iglesia se han llevado a los golpes por los caminos de la historia. Pero la temprana presencia de capillas y cruces en un territorio que se fue poblando de facto, en muchos casos sin actas de fundación ni documentos que impulsen la urbanización, dio argumentos a los clérigos al momento de reclamar protagonismo en legislaciones, posesiones de campos, voz y voto en la designación de gobernantes.
El sostenimiento económico de la religión cuya fundación se atribuye a Shimón bar Ioná –conocido como Pedro, el primer Papa– fue uno asunto tempranamente acordado con el gobierno de la Colonia española, y en Entre Ríos el tema estaba regido por las leyes de India.
Cuando el Estado argentino, independiente y soberano, comienza a gestarse como idea, la posición oficial de la Iglesia fue el status quo, la actitud conservadora. Pero status quo no implicó inercia, quietud. Por el contrario, frente a la acción política enérgica y decidida, la Iglesia militó el fracaso de la Revolución de Mayo: los religiosos que integraron el movimiento independentista lo hicieron a título personal y se enfrentaron a la amenaza de excomunión.
Hubo apellidos de dirigentes liberales que las siempre simplistas evaluaciones maniqueas –revisionistas, pseudosprogresitas, pobretonas– ubican en la columna de los conservadores. Como Mitre, Sarmiento, Roca y un gran colectivo de personalidades de provincia, como el caso de Racedo en Entre Ríos, y el lúcido Oroño en Santa Fe que representaban el pensamiento liberal y debieron hacer frente a la férrea embestida clerical cada vez que intentaron legislar para el conjunto de los ciudadanos.
Nicasio Oroño intentó ya en 1867 que sea el Estado el que asuma la potestad de unir en matrimonio y no la Iglesia. En Santa Fe, la celebración de un casamiento de cristianos no católicos generó tanto encono clerical que el gobernador Oroño debió renunciar al cargo.
Desde Paraná, el obispo de esta diócesis lo fustigó con dureza y erosionó su solvencia política hasta verlo despojado del cargo. El mandatario clerical de la jurisdicción de Paraná envió una nota al gobierno nacional para denunciar al gobernador santafesino por “acciones anticristianas”.
Oroño también envió cartas a la Nación “ante la agitación y el desacato episcopal”, a fin de que “se tomaran medidas contra este empleado a sueldo [el obispo] que se permitía alzarse airadamente contra la soberanía provincial”. El escritor Atilio Torrasa, autor del libro “Mitre, paladín del laicismo” completó el panorama santafesino en un artículo: “Una insurrección de indios de las reducciones, azuzados por el clero, entró a saco en la ciudad, y para no verse forzado a una represión sangrienta, Nicasio Oroño prefirió renunciar. La ley fue dejada sin efecto. No obstante, con informe favorable de su asesor, Vélez Sarsfield, el gobierno nacional reconoció que las provincias podían legislar en esa materia mientras el Congreso no promulgara el código civil”.

DIEZMO. También en Entre Ríos los intelectuales y gobernantes liberales dejaron sentado que la Iglesia debía tomar distancia de los asuntos del Estado y procurarse el sustento por sí misma y así se dejó sin efecto el diezmo –contribución pecuniaria a favor de la Iglesia–, que estaba instrumentada desde los meses posteriores a la creación de la República de Entre Ríos en la segunda década del siglo XIX.
“Lucio Mansilla, con ideas modernas, un tanto liberales, suprimió el diezmo, pensando que la Iglesia debía ser sostenida por los creyentes”, escribió Carlos María Aranguren en su libro “Hombres del Paraná”.
Sin embargo Mansilla no desatendió el asunto y a fin de que la Iglesia tenga su sustento nombró comisionados para que recauden entre los feligreses que quieran hacer voluntarias donaciones.
Cuando asumió el gobernador católico Pascual Echagüe, la Iglesia se alzó nuevamente con las prerrogativas. “La reposición del impuesto al diezmo ha costado al gobernador Echagüe, en la historia la mayor andanada de críticas desde los jueces liberales. Echagüe lo hizo porque creía en la acción civilizadora de la religión”, escribió Aranguren.
Con fecha 4 de mayo de 1833, el Congreso de Entre Ríos restituyó el cobro del impuesto en beneficio de la Iglesia y creó la Junta General de Diezmos encargarla de administrarlo. El consejo estaba integrado por curas y funcionarios.
El diezmo caía sobre la producción rural: por cada vaca vendida, el productor debía pagar seis reales; por cada yeguarizo, dos reales; por cada mula, dos pesos, y por una oveja vendida, un real, disponía la ley. Tres años más tarde, también debían pagarlo los productores agropecuarios: “un peso por fanega de garbanzos; tres pesos por fanega de porotos y habas; dos pesos por arroba de tabaco, y dos pesos por arroba de algodón”, reveló Aranguren.
Con el gobernador Juan León Solá, la Iglesia vivió un tiempo de tensión porque a partir de la decisión de continuar con la política secularizadora de su antecesor Mansilla. Precisamente historiando sobre la educación argentina, la reconocida pedagoga Adriana Puigross, escribió que “en En Entre Ríos, la lucha entre la Iglesia y el Estado por el control de la educación había tenido su momento culminante en 1825, a raíz del decreto que prohibía el establecimiento de órdenes religiosas en todo el territorio provincial”.
Fue Solá, en el marco de una política progresista en materia educativa, el que determina, a la vez, la prohibición de que se instalen en Entre Ríos congregaciones religiosas, dispuso además que “el servicio del altar” debía estar “en manos del clero secular” y prohibió “la intromisión de comisionados de órdenes, venidas con la intención de conseguir limosnas para ser invertidas fuera de la provincia”.

GOLPES. Cuando el obispo de Córdoba Rodrigo Antonio de Orellana fue descubierto por el gobierno revolucionario de Mayo con nuevos intentos golpistas, fue encarcelado en Paraná.
Orellana había salvado su cabeza gracias a su investidura de obispo, pero no así sus cómplices: todos fueron fusilados, junto con el virrey Liniers en una historia que ya fue contada en “Entre Ríos Secreta”.
La historia de Entre Ríos está largamente atravesada por episodios protagonizados por clericales golpistas. Quizás uno de los casos más graves se vivió en 1945, cuando el gobierno entrerriano debió intervenir quince iglesias “que estaban bajo influencia nazi”, según relató Jorge Lanata en su libro “Argentinos”. “En Entre Ríos vivían unos 64.000 alemanes” y “Concordia, dada su fácil comunicación con el Uruguay, resultó ser el centro de las actividades nazis de la provincia”, escribió el periodista.
Durante los convulsionados años de 1970 –puntualmente desde la dictadura de 1976– en la diócesis de Parará se aquerenció la línea eclesiástica más dura que bendijo la represión ilegal y postergó la aplicación de los postulados del Concilio Vaticano II, que ubicaba a la Iglesia en su etapa de mayor tolerancia y apertura.
Es probable que la vecindad de los hechos en el tiempo no le permita a muchos evaluar en su justo grado el nivel de compenetración que tuvo la Iglesia entrerriana de entonces, con Adolfo Servando Tortolo a la cabeza, con causas totalitarias. Se trató de un tiempo nefasto –hay que decirlo con todas las letras– que chocó con la posición contraria de quien asumió el gobierno arquidiocesal luego: Estanislao Esteban Karlic.

REFORMAS. Con su llegada en 1980, Karlic puso punto final al último intento eclesiástico por continuar minando las instituciones de la República. Por fue recién con la muerte de Tortolo, en 1986, cuando pudo asumir las reformas y la disolución de células ultraortodoxas y fascistas. “Una de sus primeras acciones, adoptada antes de la muerte de Tortolo, la más conflictiva, fue la remoción del cuerpo de formadores que hasta entonces manejaban con mano de hierro el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo, ubicado en la zona del Brete”, narra el periodista Ricardo Leguizamón ante una consulta de este cronista.
“Los cambios –amplió– apuntaron a dos figuras clave: el jesuita Alfredo Sáenz, y el ex fundador de Tacuara, Alberto Ezcurra Uriburu, que había regido los destinos del Seminario durante trece años, llegado aquí de la mano de Tortolo. Karlic hizo todo de modo cauteloso. Dispuso los cambios durante el receso invernal en el Seminario, pero aún así no pudo evitar el escarnio público. El sector más ortodoxo le respondió con insultos, y pintadas en las paredes del frente de la casa de formación por haber echado de la diócesis a Sáenz y Ezcurra”.
El lunes 22 de julio de 1985 el todavía arzobispo coadjutor Estanislao Karlic firmó la resolución a través de la cual descabezó al equipo de formadores de los seminaristas.
El texto de la resolución, aunque muy moderado, endilgaba a la institución haber quedado atrapada en el tiempo, y no haberse renovado. En concreto, planteaba que “las líneas clave del Documento de Puebla abren un camino de comunión y participación que sólo será realidad cuando el Seminario viva según el espíritu de este documento del magisterio latinoamericano, siendo el momento de insertar vigorosamente a nuestro Seminario en la línea eclesial de las recientes normas para la formación sacerdotal en los Seminarios de la República Argentina, habiendo oído repetidas veces al Señor Obispo Auxiliar y al Colegio de Consultores”.
Recuerda Leguizamón que la disposición supuso el apartamiento del sacerdote Cecilio Paul “del cargo de rector que ejerció de modo decorativo, por cuanto las líneas pastorales las trazaban Ezcurra y Sáenz”.
Sánez es ahora una especie de embajador sin cartera de su orden, la Compañía de Jesús, la misma a la que pertenece el cardenal primado, Jorge Bergoglio. Ezcurra, ya fallecido, no bien Karlic dispuso los cambios buscó cobijo en otra diócesis, la de San Rafael, en Mendoza, adonde el obispo León Kruk apañó a una congregación que se las ingenió para escandalizar a la cúpula católica del Episcopado: el Instituto del Verbo Encarnado. Todo eso antes vivió en Paraná, meca de la Iglesia ortodoxa de la dictadura.
Al Verbo Encarnado, una congregación que se enfrentó con la jerarquía católica y que obligó al Vaticano a designar un observador hasta que finalmente se llegó a un acuerdo, llegó no sólo Ezcurra sino también un grupo de seminaristas y sacerdotes, malquistados con Karlic, explicó Ricardo Leguizamón que se encuentra, en estos momentos, dando los trazos finales a una biografía del ex arzobispo de Paraná.
Fuente: Jorge Riani. El Diario de Paraná.

Se realizará un observatorio de laicidad en Entre Ríos

24/02/2011 a las 8:43 pm | Escrito en Noticias y Novedades | Deja un comentario

El colectivo Entre Ríos Laica hará en el 2010 un relevamiento de íconos religiosos en espacios públicos, según informaron a AIM desde la organización social. El objetivo de la propuesta es obtener un muestreo de la situación en la provincia, para elaborar un proyecto de ley que garantice el efectivo cumplimiento de los principios de libertad religiosa y la laicidad del Estado en la provincia.

“Entre Ríos es una provincia laica y eso está fijado en la Constitución provincial, por lo que desde la organización impulsamos un Observatorio de Laicidad, que nos permitirá tener un censo para fundamentar el proyecto de ley que presentaremos el año próximo para sacar de organismos oficiales y espacios públicos todos los íconos religiosos”, indicaron a esta Agencia.

En ese sentido, apuntaron que consideran que se encuentran omnipresentes los signos, íconos y símbolos de la barbarie admitida: “Los del oscurantismo y de la violencia material y simbólica de la religión”, aspecto que consideraron negativo, ya que explicaron que “ese tipo de esculturas son violentas para quienes no son católicos o no practican ninguna religión”.

Al respecto, apuntaron que el contexto histórico es “es muy importante, esas estatuas eran legitimas en un Estado monárquico que perseguía y asesinaba a mucha gente en la Edad Media, ya que eran irracionales y creían en un logos revelado, pero actualmente cuando la modernidad desterró el pensamiento mágico y el Estado se presenta como laico, esas obras de arte tienen que estar en la esfera privada no en espacios públicos, porque sino también se debería hacer un monumento a los pastafari, como ejemplo de lo absurdo”, aseguraron.

Pero el observatorio no actúa sólo con la participación de los miembros del colectivo, sino que apelará a los ciudadanos a quienes pretenden interpelar para que “denuncien todos los espacios públicos con símbolos religiosos, que permitirá ampliar el muestreo para fundamentar el proyecto de ley”, que se presentará en la Legislatura entrerriana.

En Entre Ríos no se debate la presencia de crucifijos

14/12/2010 a las 7:23 am | Escrito en Noticias y Novedades | Deja un comentario

Mientras en Santa Fe se propone retirar los símbolos religiosos de los espacios públicos, en la Legislatura de Entre Ríos se presentó un proyecto para levantar un monumento a Juan Pablo II. En el Superior Tribunal de Justicia se quiso entronizar una Virgen, pero también hubo un intento por retirar cualquier tipo de imágenes religiosa de Tribunales.

| Federico Malvasio

Las imágenes religiosas podrían desaparecer de las oficinas públicas en Santa Fe si prospera un proyecto de la diputada provincial Alicia Gutiérrez. La iniciativa propone retirar estatuas y crucifijos de los ámbitos públicos que dependan de los tres poderes del Estado, sean hospitales, escuelas, oficinas o juzgados. “La idea es garantizar la libertad religiosa, que se pueda profesar cualquier religión, o bien, tener derecho a no tener ninguna”, apuntó la legisladora del Frente Progresista.
En Entre Ríos, un proyecto de ese tipo está fuera del interés legislativo, según un sondeo de EL DIARIO entre las distintas bancas.
Se ha impuesto la preeminencia de los ritos católicos y la decisión de quienes administran el Estado de no dar el debate, pese a que esta provincia cuente con una tradición laica. Precisamente, los constituyentes del 33 evitaron incorporar a la Constitución provincial un preámbulo en el que se establezca que sea Dios “la fuente de toda razón y justicia”. Los convencionales, hace dos años, mantuvieron ese mismo criterio frente al pedido de sectores eclesiástico.

NO ES EL MOMENTO. Un recorrido por los despachos de legisladores, jueces y funcionarios no devela un activismo exacerbado por el libre albedrío. Los crucifijos o las estampas, como es común, suelen estar en lugares donde sobrevuela el dolor, la preocupación o la desesperación. Las salas de espera de los nosocomios o centros de salud son los sitios más comunes donde se los puede ver. También se los encuentra en el despacho del gobernador y las oficinas del Registro Civil. En la Legislatura no se conoce un proyecto de ley con las aspiraciones de la diputada santafesina. “No es un tema prioritario”, es la primera respuesta de José Antonio Artusi cuando se lo consulta, aunque cree que “todo aquello que marche en el sentido de separar la Iglesia del Estado es algo en que siempre se va a estar de acuerdo”. “Igual considero que el tema no es de vida o muerte y quizás por eso no tiene la relevancia o la jerarquía que tienen otros debates”, entendió el diputado radical. Su par por el Encuentro por la Democracia y la Equidad, Héctor de la Fuente, tiene una mirada similar. “Es una cuestión cultural y, en definitiva, es lo importante”, opinó en diálogo con esta Hoja. El legislador entiende que “hay que esperar los momentos para discutir este tipo de temas, sobre todo cuando se tocan cuestiones ligadas a la tradición”.
El desinterés sobre esta cuestión, tanto de la clase política como de la sociedad en general, se vio reflejado cuando el entonces diputado justicialista José Cáceres presentó un ambicioso proyecto de ley para levantar un monumento a Juan Pablo II en el Nuevo Parque. Se especula que el monumento tendría unos 100 metros de altura. La iniciativa del ahora ministro de Desarrollo Social tuvo ingreso a la Cámara el 26 de diciembre de 2007, pero pasó a comisión y nunca se trató. La propuesta dispone la convocatoria a un concurso “nacional e internacional” para llevar adelante la obra. Cáceres dijo en su momento contar con los apoyos del intendente de Paraná, José Carlos Halle, y del cardenal Estanislao Karlic. Por aquellos días sólo llamó la atención el valor que demandaría el monumento que ronda el millón y medio de dólares.

TRIBUNALES. Las oficinas de cualquier sede judicial no pueden ser entendidas como un lugar público, consideran algunos funcionarios de ese poder. El lugar en donde trabajan jueces, fiscales y defensores suele estar decorado con artículos personales, contó a EL DIARIO uno de los magistrados consultados. En un despacho impacta un cuadro de River, por ejemplo. No abundan demasiado los símbolos religiosos. La sala del Superior Tribunal de Justicia, donde juran los abogados, no tiene símbolos religiosos. Sí, la sala donde se desarrollan las audiencias en los juicios orales. Trascendió además que hay dos magistradas que tienen símbolos religiosos en sus lugares de trabajo. Son la jueza de Familia, Claudia Salomón, y la vocal del Superior Tribunal de Justicia, Susana Medina de Rizzo.
Cabe recordar que recientemente la ministra de la Corte Suprema de Justicia Carmen Argibay se pronunció a favor del retiro de los símbolos religiosos de los despachos judiciales.
El los Tribunales de Paraná, hace unos cuantos años, el vocal Carlos Nesa pidió autorización para entronizar una Virgen en el edificio de Tribunales, pero la solicitud fue rechazada por la mayoría del STJ. Otra anécdota que recuerdan en los pasillos del edificio tribunalicio remite también a tiempo atrás. Miguel Carlín, recién asumido como vocal, le piden que dé la orden de que se saquen todos los símbolos religiosos. Dicen –según contaron a esta Hoja– que el magistrado se negó, más que nada por el decoro de no tener que decidir sobre un asunto que involucra a otra religión que no es la suya.

ENTRE RÍOS LAICA. Así se denomina la ONG que se conformó con un grupo de jóvenes que pidieron la apostasía para darse de baja de la Iglesia Católica. Entre Ríos Laica está trabajando en un relevamiento en todos los lugares públicos para determinar con rigor la presencia de íconos religiosos. “Sorprende la cantidad de Vírgenes y crucifijos que hay en las plazas y plazoletas”, contó a EL DIARIO el periodista Renzo Righelato, integrante de la entidad.
La organización trabaja en el informe para anexarlo luego al proyecto de ley que están elaborando y que pretenden presentar en la Legislatura el año que está próximo a iniciarse.

Proponen prohibir simbolos religiosos en sitios estatales.

06/12/2010 a las 8:50 pm | Escrito en Noticias y Novedades | Deja un comentario

La discusión sobre la presencia de imágenes religiosas en los espacios públicos no es nueva. Ahora la diputada Alicia Gutiérrez presentará un proyecto en la Legislatura santafesina que propone prohibir la exhibición de estos símbolos en los espacios de la administración pública provincial, sus organismos descentralizados y las empresas estatales. De prosperar la iniciativa, las que ya están instaladas deberán ser retiradas en un plazo de tres meses. La defensa de un Estado laico y neutral, y la libertad de pensamiento son los argumentos principales que esgrimió la diputada del partido Solidaridad e Igualdad (SI)-Frente Progresista al aclarar que Santa Fe “es la única provincia del país que declara al Estado como católico apostólico romano”.
La iniciativa será presentada la semana próxima en la Legislatura y se propone retirar las imágenes religiosas de los ámbitos públicos dependientes de cualquiera de los tres poderes del Estado, por ejemplo, hospitales, escuelas, oficinas y juzgados.

“Se trata de no discriminar a quienes tienen otro culto o no profesan ninguno”, dijo Gutiérrez, y no dudó en señalar una situación personal: “Cuando tuve que declarar en el juicio contra los represores, en el Juzgado Federal se exhibía una cruz detrás del tribunal. No me parece que todos tengan que compartir esa imagen en un espacio como es un juzgado, o como sucede en la Cámara de Senadores de la provincia, donde está la imagen de la Virgen”, insistió.

Excepciones. La legisladora consideró que la exhibición de imágenes religiosas “no puede quedar librada al azar”, aunque planteó que hay espacios que serán considerados excepcionales. Ese es el caso de los cementerios, como se detalla en el artículo 3 del proyecto. “Los símbolos e imágenes religiosas podrán mantenerse en los cementerios porque se trata de espacios que están reservados a ese fin y donde debe garantizarse la multiplicidad de credos. Son espacios donde cada cual rinde homenaje de acuerdo con sus creencias”, indicó la diputada.

Otros espacios excluidos de la prohibición serán las muestras y exposiciones artísticas, del mismo modo que las escuelas confesionales. “De acuerdo al culto, las escuelas confesionales mantendrán sus imágenes”, explicó la diputada.

Debate. La presencia de la iconografía religiosa en los espacios públicos viene siendo materia de debate. De hecho, semanas atrás, la jueza de la Corte Suprema de la Nación Carmen Argibay se pronunció públicamente a favor de eliminar los símbolos religiosos de los despachos judiciales.

En Santa Fe, el ministro de la Corte provincial Daniel Erbetta coincidió con Argibay al decir que “en este país hay libertad de culto y la religión, como la moral, están reservadas a la privacidad de cada persona, ya que se trata de un Estado laico”
Por su parte, el ministro de Justicia y Derechos Humanos santafesino, Héctor Superti, también justificó la propuesta de la jueza Argibay como mayor garantía de imparcialidad.
En tanto, la diputada porteña María José Lubertino también presentó un proyecto para erradicar este tipo de símbolos de los edificios públicos de Buenos Aires.

APOSTASíA COLECTIVA DE NUESTRA AMÉRICA.

06/12/2010 a las 8:40 pm | Escrito en Noticias y Novedades | Deja un comentario

El 10 de diciembre de 2010, en distintas ciudades de Nuestra América, presentamos nuestras cartas de renuncia a la Iglesia Católica.

Basando su legitimidad en todas las personas bautizadas, la Iglesia intenta implantar su moral en la sociedad y en las relaciones humanas, subyugando y condenando toda forma de vida que no se le doblegue.

La apostasía colectiva es un acto de repudio público a la manipulación de la Iglesia Católica en la vida ciudadana.

Es una forma de manifestar el desacuerdo con su política social, sexual y económica dejando en claro que NO nos representa y que no deseamos que reciba, del Presupuesto del Estado Nacional, subsidios ni privilegios en nuestro nombre.

Por ello, invocando el art. 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el art. 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que garantizan la libertad de conciencia y de religión, anunciamos nuestra renuncia formal a la Iglesia Católica Apostólica Romana y exigimos la supresión de nuestros datos personales de sus registros.

APOSTASíA COLECTIVA

Mandá tu adhesión a adhesiones@apostasiacolectiva.org Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Bajátu carta de http://www.apostasiacolectiva.org y llevala el 10 de diciembre a tu obispado/arzobispado o iglesia local.

CONTACTOS DE PRENSA: prensa@apostasiacolectiva.org Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

ADHIEREN:
ArgAtea, Argentina Laica,Asociación Civil La Casa del Encuentro, Asociación Humanista-Ética Argentina Deodoro Roca, Ateos Mar del Plata, Colectiva Feminista las histericas, las mufas y las otras, Colectiva Las Deseantes, Comunidad Homosexual Argentina, Contraventoras, Entre Rios Laica, Grupo CarneSerVida, Insurrectasypunto, Jácara Colectiva Feminista, Misión Sacerdotal Tercermundista, Movimiento de Mujeres de Córdoba, Vox Asociación Civil, Comision Internacional de los Derechos Humanos para Gays y Lesbianas – IGLHRC, Colectivo La Tribu, Colectiva Feminista La Revuelta (Neuquén), Europa Laica, Secretaria de Diversidad Sexual del Partido Socialista de la Ciudad de Buenos Aires, Organización de Transexuales por la Dignidad de La Diversidad – Chile, Las Pajaras – Mendoza, Colectivo de Mujeres Latinas en Francia, Mulheres Rebeldes – Brasil, León Ferrari, Liliana Felipe, Diana Maffia, Alex Freyre, José María Di Bello, Liliana Daunes, Cristina Ferreyra, Marcelo Ernesto Ferreyra, Martha Rosenberg, Fernando Esteban Lozada, Ruth Zurbriggen, Ana Zabala, Facundo Nicolas García, y más de 1800 adhesiones…

 

Defensa del laicismo en la Ciudad de Crespo

16/05/2010 a las 8:48 pm | Escrito en Noticias y Novedades | Deja un comentario

Ciudad de Crespo, 18 de Febrero de 2009.-

Al Sr. Presidente                                                                                                            Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de Crespo

Don Fernando Cibau

su despacho.-

Con mis mayores deferencias:

Me dirijo al señor Presidente del Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de Crespo, y por su intermedio a todos los miembros de ese cuerpo representativo de todos los habitantes de nuestra comunidad.

Ante la manifestación pública de una de las autoridades religiosas de la Iglesia San José, una de las varias religiones (o congregaciones) que tienen presencia física en nuestra comunidad, que abarcan parte de esta comunidad, (ya que otros habitantes profesan otras religiones (Protestantes Evangélicas Luterana, Iglesia Congrega-cionista, Iglesia del Plata, Adventista, de Dios, etc., incluso “no cristianas”, como crespenses de descendencia judía o árabe, etc., incluyendo a los ateos y agnósticos.) del interés en presentar un anteproyecto con una propuesta concreta de cambiar el nombre de calle Paraná por el de  Arnoldo Janssen, fundador de la Congregación del Verbo Divino, de la Iglesia  Católica, quiero manifestar mi preocupación pública por ello.

Hasta acá, el criterio que se ha tenido en cuenta para fundamentar designaciones de nombres de personas en calles, paseos, plazas, y toda nomenclatura pública ha tenido una línea de coherencia con los principios de igualdad universales. (Yo mismo he participado en varias oportunidades de Comisiones de Nomenclatura donde se han mantenido estos principios.)

Así se honra a ciudadanos de Crespo, que en la función pública, en la conducción política, en la educación, en la acción social, en medicina, en la actividad cultural gravitaron en el desarrollo socio económico y cultural del pueblo.

También tenemos nombres de personas que contribuyeron a hacer una patria soñada desde el campo político, como San Martín, uno de los patriotas más esclarecidos de la independencia argentina y libertador de medio continente; como Belgrano y Moreno, que, como dice Mitre, fueron la más alta expresión de los elementos constitutivos del gobierno patrio; como Beruti, tribuno elocuente a cuya inspiración se debe la creación de la Junta revolucionaria; como French, patriota impetuoso y expansivo que imaginó el distintivo blanco y celeste de la bandera victoriosa de Belgrano; como Rivadavia, que engrandeció al país con sus reformas administrativas, difundiendo la cultura pública y el progreso en la campaña; como Güemes que se inmortalizó con sus hazañas, secundando el triunfo de la revolución en las provincias del Norte, comoLópez y Planes, el cantor de la revolución y autor del Himno Nacional Argentino; como el inmortal Sarmiento, padre de la educación argentina, etc. También tenemos nombres de grandes hombres de la cultura como Almafuerte, o Quinquela MartínGabriela MistralAlfonsina Storni, etc., y nos están faltando los nombres de personas que se constituyeron en exponentes de la ciencia y de la paz en el orden nacional, con hechos concretos, hombres de ciencia que legaron a la humanidad el fruto de sus desvelos; sus investigaciones y experiencias salvadoras, si bien tenemos una calle Luis Federico Leloir, que ganó el Premio Nobel de Química en 1970 por su trabajo en bioquímica al descubrir los nucleótidos de azúcar y su función en la biosíntesis de hidratos de carbono.

En esas ausencias podríamos citar a Carlos Saavedra Lamas, Ministro de relaciones exteriores que ganó el Premio Nobel de la Paz en 1936 por su intervención en la resolución del conflicto entre Bolivia y Paraguay: a Bernardo Alberto Houssay, que ganó el Premio Nobel en Fisiología y Medicina en 1947 por el descubrimiento de la función de la hormona del lóbulo pituitario anterior en el metabolismo de azúcar;; a Adolfo Pérez Esquivel, que ganó el Premio Nobel de la Paz en 1980 por su trabajo en defensa de los derechos humanos basándose exclusivamente en los medios no violentos a través de la Organización Servicios Paz y Justicia desde 1974; a César Milstein, que ganó el Premio Nobel en Fisiología y Medicina de 1984 por el desarrollo de la técnica de hybridoma para la producción de anticuerpos monoclonales. Estos anticuerpos tienen la particularidad de penetrar en las células del tumor. La técnica permite la producción ilimitada de anticuerpos monoclonales con la especificidad predeterminada. Así se abren nuevos campos en la investigación biomédica teórica y aplicada y han permitido un diagnóstico preciso y también el tratamiento de enfermedades. Podría seguir nombrando al Dr. Esteban Laureano Maradona, que logró erradicar de las zonas indígenas terribles enfermedades como la lepra, el mal de Chagas, la tuberculosis, el cólera y la sífilis, o al Dr. René Favaloro, que se suicidó por la avaricia e indiferencia de los que más tienen, y la corrupción de los funcionarios argentinos, que necesitaban “las coimas” para facilitar el funcionamiento de la Fundación tan importante para la salud de los argentinos. Como Lisandro de la Torre, otro argentino ilustre y “honesto”, ausente de nuestra nomenclatura, la máquina de impedir la honestidad lo venció, o a Charles Robert Darwin, que postuló que todas las especies de seres vivos  han evolucionado con el tiempo a partir de un antepasado común mediante un proceso denominado selección natural  La evolución fue aceptada como un hecho por la comunidad científica y actualmente constituye la base de la síntesis evolutiva moderna. Sus descubrimientos son el acta fundacional de la biología como ciencia.

Lo que sí  no debemos tener, son nombres o símbolos que representen las creencias religiosas, porque todo lo que pertenezca a la esfera sobre las creencias religiosas de los individuos, es materia de  hechos o pautas de comportamiento que sin duda, pertenecen a la vida privada, y no pública, como es la nomenclatura pública de las calles, plazas, paseos, etc., de nuestra ciudad.

Seguramente alguien podrá decir, que en otras ciudades o provincias hay nombres puestos, como San Luis, San Juan, etc., pero perteneció a un pasado en nomenclatura donde muy poco se observaba la parcialidad con que se actuaba, produciendo así un acto injusto, que hoy, en las nuevas concepciones se tienen muy en cuenta; la no agresión, ni invasión, aunque algún nombre represente una mayoría, pues se produce un acto de desigualdad, de imposición y hasta de discriminación con otras religiones y con quienes no tienen preferencias en el campo de la fe. Tengamos cuidado. No somos un país católico, sino con mayoría católica, que es muy diferente.

Esta es la razón por la cual quiero mostrar mi disconformidad a que se ponga el nombre de Arnoldo Janssen, no sólo a calle Paraná, que representa además de la capital provincial, el homenaje orgulloso de una población entrerriana a la primera capital de la Confederación que tuvo el país, a raíz de la Constitución de 1853 (1854-1861), sino a ningún lugar público de nuestra ciudad. Los fundamentos son obvios: Su trabajo ha sido importante para un sector de la comunidad, no para toda, y su actividad ha sido solo en el campo religioso, o espiritual, que sin duda en ese marco ha sido importante, pero para quienes profesan esas creencias que él sostenía, y por la cual dedicó su vida. Además, ponerle  el nombre de un religioso, por el hecho de haber sido misionero, solamente,  es, entiendo yo, una grave falta al derecho de igualdad, consagrada en la Constitución Nacional.  Por lo tanto de hacerse efectivo el pedido  no se estaría cumpliendo con la neutralidad que debe mantener una institución estatal, y estaría dando el mismo derecho a las otras iglesias o congregaciones para que exijan el mismo trato en las calles aledañas a sus templos, y también de quienes no tienen templos, o de nombres de personalidades universales ateas, cosa que no puede ser, porque no es el campo comunitario, sino que el de creencias o no, que es, repito, totalmente privado, y existe solo en la espiritualidad o filosofía del hombre.

No estoy en desacuerdo con el deseo de que la Iglesia realice su homenaje, pero en el ámbito de su predio, pues no me opongo a las convicciones religiosas de cada persona, sino a la imposición sobre quienes profesan otras religiones, o sobre quienes no profesan ninguna, y la calle o los lugares públicos son de todos. Entiendo que la aconfesionalidad o laicidad del Estado, no sólo exige y justifica la prohibición de la presencia de signos  o nombres religiosos (por esa única actividad; pudiera destacarse por otra que contemple a toda la comunidad, como es el caso que yo mismo sostengo, que es público ya, sobre el Padre Enrique Becher, que “se arremangó” y “trabajó para toda la comunidad de Crespo, sin excepción, creando el molino harinero San José que solucionó el gran problema de la elaboración  que había en la zona, donde por no existir se perdían las cosechas enteras.) en los espacios públicos, sino que por el contrario, ha de operar como condición y garantía del pleno ejercicio de la libertad religiosa por parte de todos en pie de igualdad. El estado debe ser laico, sin que esto represente un ataque a todos los creyentes, como pretenden hacer creer algunos fanáticos. El laicismo, por el contrario, llama a una postura universalista de respeto al pensamiento de cada quien y, particularmente, de su creencia religiosa o del hecho de no tener ninguna. La igualdad de los ciudadanos independientemente de su postura frente al fenómeno religioso, es parte indisoluble de la igualdad ante la ley y de un Estado de Derecho en el cual la legislación está por encima de otros intereses.

Sin otro particular, quedo a disposición de ese Honorable cuerpo legislativo, para fundamentar o ampliar mi posición pública.

Agradezco vuestra atención,  y  aprovecho la oportunidad para saludarle a usted y a los demás Concejales, con mis mejores afectos.

Orlando Britos

D.N.I. 5945801

Segundo Congreso Nacional de Ateísmo

25/02/2010 a las 10:39 am | Escrito en Noticias y Novedades | Deja un comentario

2, 3 y 4 de abril de 2010
Teatro Diagonal, Diagonal Pueyrredón 3334,
Ciudad de Mar del Plata, Argentina.

Elegimos la libertad, rechazamos el dogma.

América Latina ha sufrido el abuso de quienes han impuesto el pensamiento único, basado en la verdad revelada, todavía no contamos con estados verdaderamente laicos, no somos ciudadanos verdaderamente libres.

En 1810 se inició en el territorio denominado Provincias Unidas del Río de la Plata la llamada Revolución de Mayo, se derrocó y expulsó al gobierno apéndice del poder absolutista que en ese momento reinaba en España. La emancipación fue el primer paso hacia la libertad de los habitantes de estas tierras. El Bicentenario no nos encuentra verdaderamente libres, porque no nos hemos emancipado de los dogmas, tabúes y prejuicios que arrastramos pesadamente desde tiempos inmemoriales.

Los ciudadanos argentinos seguimos subordinados a una moral hegemónica, arraigada y dispersa en nuestra cultura y por lo tanto en nuestra legislación. Todavía en las normas jurídicas no se reconoce al ateo o al agnóstico como sujeto de derecho, no se habla de libertad de pensamiento, ni de convicción, existen fuertes trabas para legislar acerca del aborto, el derecho a morir libremente, el matrimonio sin distinción de género o la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Vemos como a través de leyes, muchas de ellas de gobiernos de facto, las asociaciones con fines religiosos, especialmente la católica apostólica romana, gozan de privilegios que el estado les otorga, incluso a costa de los no religiosos.

Numerosos no creyentes en lo sobrenatural estamos formado colectivos, cuyos elementos comunes son el racionalismo y el humanismo secular, nos organizamos para defender nuestros derechos, que en realidad son derechos universales. Hoy nuestros esfuerzos se orientan a lograr una sociedad más tolerante, igualitaria y pacífica.

Quienes organizamos este congreso nos hemos embarcado en la empresa de lograr que los ateos seamos respetados y erradicar los prejuicios y tabúes que nos rodean, este evento pretende ser un espacio de reflexión, para expresar nuestra diversidad, consecuencia de estar apartados de una doctrina estática. Entendemos que la verdad es un camino de búsqueda permanente y que necesitamos de los múltiples puntos de vista para acercarnos a ella.

Ing. Fernando Esteban Lozada
Presidente de la Asociación Civil Ateos Mar del Plata
www.ateosmardelplata.com.ar

Día de la libertad religiosa: Berroni / “La iglesia católica vulnera los derechos de todas las personas”

26/11/2009 a las 11:31 am | Escrito en Noticias y Novedades | Deja un comentario
En el día de la libertad religiosa, se debe luchar para que los credos no incidan en las decisiones del Estado, sentenció a AIM la integrante de la organización Entre Ríos Laica, María Berroni, quien destacó: “el catolicismo vulnera los derechos de los seres humanos, ya que se involucra en las cuestiones públicas”.

En diálogo con esta Agencia, Berroni expresó: “Entre Ríos Laica constituye un colectivo de personas que intentamos la separación efectiva de la religión en los asuntos del Estado”, y aseveró: “esto vulnera los derechos de los seres humanos”.

En Argentina, “lidera una sola religión que es el catolicismo. Sin embargo, cada uno tiene derecho a creer en lo que quiera y practicar cualquier credo”, dijo y explicó: “lo que planteamos es que las creencias no incidan en los derechos ciudadanos hegemonizando una sola perspectiva, como es el caso del cristianismo”.

Dato legislativo
Un proyecto de ley que se encuentra en el Congreso de la Nación establece los derechos de las personas a profesar las religiones que elijan libremente, a cambiar o abandonar sus creencias y a no ser obligadas a expresar sus credos, salvo en los censos nacionales dispuestos por ley.

Esta  ley que “irónicamente plantea la libertad religiosa, le otorga más facultades a la religión católica y a otros credos que tienen menor importancia en el país”. En este sentido, hay un acuerdo por sostener la legitimidad del catolicismo”.

Es un proyecto de ley que “si bien pregona la libertad religiosa, no tiene nada que ver con eso. Deja fuera quienes no profesan ningún credo y constituye una iniciativa que acota la libertades de las personas”, aseguró y apuntó: “no queremos que el Estado deje fuera a quienes no practican ninguna creencia”.

Asimismo, la dirigente remarcó: “luchamos para que la religión no incida en decisiones que compete a los ciudadanos, tales como en el área de salud, educación. Incluso en el caso de los matrimonios gay”.

“Este no es un capricho de personas que no creemos, sino que se trata de un reclamo en contra de la vulneración de los derechos de todas las personas. Tal es el caso del freno a la legalización del aborto  o de las innumerables trabas que la iglesia católica pone a la aplicación del artículo que exceptúa la punibilidad en algunos casos”. De este modo, “se viola la libertad de las mujeres”.

Además, “el Estado se involucra en cuestiones de índole pública desde la mirada religiosa y confesional”, y agregó: “al catolicismo no sólo se le da la legitimidad legal para incidir en los derechos sino que se aumenta su financiamiento a partir de fondos estatales. Es decir, todos los argentinos sustentamos la religión católica, seamos o no practicantes”.

Fuente: Agencia Informativa del Mercosur -

http://www.aimdigital.com.ar/ver_noticias.php?id_nota=97295


Repudiaron el fundamentalismo religioso y la incidencia de entidades confesionales en políticas de Estado

06/10/2009 a las 1:03 am | Escrito en Noticias y Novedades | 1 comentario

Organizaciones sociales de Entre Ríos, Santa Fe, Rosario, ciudad autónoma de Buenos Aires y Mar del Plata, se congregaron en Paraná, donde coincidieron que “es necesario exigir al gobierno la separación efectiva de la religión en asuntos de Estado”, repudiaron el proyecto de ley sobre libertades religiosas que se debate en el Congreso de la Nación y consideraron que “es importante que la ciudadanía de la república desnaturalice las prácticas políticas, morales y culturales que en nombre de lo divino atentan contra el deseo y la razón ”.

jornada

Los militantes sociales de todo el país se concentraron en la plaza principal de la capital provincial entrerriana, donde realizaron una radio abierta; repartieron folletos; e invitaron a las/os ciudadanas/os “a repensar la posibilidad de apartar las prácticas tradicionales que en nombre de lo divino atentan contra el deseo y la razón ”.

Luego de la concentración, se realizó un encuentro en la casa de la Universidad Nacional de Entre Ríos (Uner), donde se debatió la incidencia de los fundamentalismos en los asuntos de Estado, se definió insistir en la necesidad de un Estado laico y repudiar el proyecto de Ley de libertades religiosas, que cuenta con estado parlamentario en la Cámara de Diputados de la Nación.

Sobre la iniciativa que se trata en el parlamento, Fernando Esteban Lozada, de la Asociación Civil Ateos Mar del Plata explicó que “la tolerancia hacia y entre distintos cultos no se logrará amordazándonos a los no creyentes mediante la intimidación, ignorándonos dentro de la legislación y no siendo considerados sujetos de derecho, negándonos privilegios a quienes no hemos encontrado la verdad por la vía de la revelación”. En ese sentido, indicó que la propuesta “ignora en su cuerpo la libertad de pensamiento, de convicciones y el derecho a no tener culto”.

Por su parte, Cristina Ferreyra, integrante de la de la organización Civil Argentina Atea (Argatea), leyó un manifiesto Laicista, donde denunció “los ataques a la libertad de conciencia; que las relaciones de la Iglesia católica con el Estado nacional se rigen por el Concordato firmado durante la dictadura de Juan Carlos Onganía y que se otorgan privilegios en la legislación a un credo particular”.

Además, repudió “la aprobación de la nueva Ley de enseñanza religiosa en Salta” y apuntó que no se puede seguir tolerando “los reiterados ataques públicos contra la mujer, contra el derecho a la anticoncepción y al acceso a la legislación que despenalice el aborto”.

En ese marco, apuntó que “también existe un ataque constante contra nuestras vidas, ya que desde el Vaticano se hace una apología retrograda contra los controles a la maternidad propiciando así la propagación del VIH y, por otro lado, atacan el derecho a hacer lo que queremos con nuestro cuerpos y niegan al individuo a elegir su género y la sexualidad”.

En tanto, Andrés Miñones y Paola Raffetta de la campaña nacional de Apostasía Colectiva contaron la experiencia nacional de la iniciativa.

En ese marco, Miñones aseguró que “mí algunas personas alejadas de la religión me cuestionaron, diciendo que la apostasía colectiva terminaría fortaleciendo la imagen de la Iglesia, pero creo que no hay que subestimar el tema de los papeles, pues legitiman a las instituciones en nuestras sociedades. La Iglesia se apoya justamente en el número de fieles para imponer sus lineamientos”.

Por su parte, Raffetta explicó la incidencia de la religión en los cuerpos de las mujeres y comentó la discriminación que sufrió en la escuela Estudios Orientales “Rev. Padre Ismael Quiles S. J.” de la Universidad del Salvador por sus manifestaciones públicas en apoyo de la apostasía.

Resignificaciónes y propuestas

Por otro lado, las/os militantes, propusieron iniciar un proceso de resignificación de fechas y del lenguaje atravesado por los tres monoteísmos de occidente (judío, católico y musulmán), ya que el accionar teocrático no sólo reafirmó el engaño conceptual de los creyentes, sino que también se incorporó en estamentos laicos.

Además se propuso “derogar la legislación que beneficie a un culto particular; igualdad para todos los ciudadanos y ciudadanas argentinos, sin manifestación o preferencia del culto católico, que le otorgue estatus preferencial; que se deroguen los acuerdos firmados con el Vaticano; que se garantice la libertad de conciencia; y que se cambie el discurso oficial por uno laicista y de libre pensamiento”.

El panel, que concluyó en un espacio de reflexión horizontal de quienes participaron, fue declarado de interés por el Decreto 47 del Honorable Concejo Deliberante de Paraná y apoyado por el Instituto Nacional Contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi).


Manifestación y debate por un Estado laico

13/09/2009 a las 3:47 pm | Escrito en Noticias y Novedades | Comentarios desactivados

El coelctivo Entre Ríos Laica realizará el 3 de octubre en Paraná una manifestación pública en plaza 1º de Mayo y un panel debate “Sociedad, Estado y Religiones”, para reflexionar sobre la incidencia de las religiones en las políticas de Estado y desnaturalizar el impacto de las instituciones confesionales en los derechos humanos.

En la mañana del sábado los militantes sociales se manifestarán en la plaza principal de la capital provincial, donde harán una radio abierta, repartirán folletos, juntarán firmaspeticionar que sean retirados y no se instalen nuevos íconos religiosos en espacios públicos y organismos gubernamentales e invitarán al panel Sociedad, Estado y Religiones, que se realizará ese día a las 11 en la Casa de la Universidad Nacional de Entre Ríos- Córdoba 475.

En el encuentro disertará Cristina Ferreyra, de la organización Civil Argentina Atea; Andrés Miñones, de la campaña nacional de Apostasía Colectiva; Verónica Marzano, editora de la revista Baruyera; Mirko Pacoricona, de Entre Ríos Laica.

El colectivo Entre Ríos Laica tiene por objetivo imaginar y construir nuevas formas de vincularse, participar y respetarnos, reconociendo y valorando la multiplicidad cultural y religiosa.

Sostenemos el principio de un Estado laico y soberano que contenga a todxs lxs ciudadanxs que decidan libremente la práctica o no de alguna religión, protegiendo la diversidad cultural, religiosa e ideológica y el pleno ejercicio de todos los derechos humanos. Es intención compartir el debate acerca de la incidencia de los fundamentalismos en los asuntos de Estado e iniciar la discusión respecto del proyecto de Ley de libertades religiosas (*) que cuenta con estado parlamentario en la Cámara de Diputados de la Nación.

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